EL CONTRATO ALEMAN

Ubicación geográfica:
CANARIASLAS PALMASTeror
Área:
Empleo, desarrollo económico e innovaciónEmpleo

AMADO QUINTANA AFONSO propuso esta idea el 24.08.2010 a las 15:29

El contrato alemán

El Gobierno de Canarias lanza una propuesta a la sociedad isleña, basada en el famoso plan que ya se ejecuta en algunos lugares de Europa. El llamado popularmente contrato alemán.

El contrato alemán denominado Kurzarbeit (jornadas breves de trabajo), consiste en un programa de reducción de las horas de trabajo, muy parecidos a los procedimientos de regulación de empleo, los cuales se vienen practicando en Canarias, ya hace algún tiempo.

Básicamente consiste en que una empresa, en vez de despedir a un grupo de trabajadores, acepta mantenerlos en plantilla a cambio de una reducción del salario y de su jornada de trabajo. Obviamente esto repercutiría e una disminución del poder adquisitivo del trabajador, pero para que la pérdida de ingresos no sea elevada para el trabajador, una parte de la reducción del salario (un 60% en el caso alemán, que llega al 67% si el trabajador tiene cargas familiares) es sufragada por los contribuyentes, puesto que la misma irá a cargo de los presupuestos de la comunidad autónoma de Canarias.

Un ejemplo en términos monetarios lo podemos exponer de la siguiente manera:

Un trabajador en su tiempo completo, es decir por horas mensuales, gana 1.500 euros brutos, durante la época de jornada reducida de trabajo tiene que trabajar solamente el 40% de las horas acostumbradas. Por lo que el empresario sólo abonará ese 40% de salario, en nuestro ejemplo sería alrededor de unos 600 euros, de los cuales netos le quedarían al trabajador unos 497 y el Gobierno canario abonará un tanto por ciento, que todavía no ha sido desvelado por la administración pero que podría oscilar sobre el 60 y 67%, si se toman los ratios empleados por el Gobierno alemán tal y como se expuso anteriormente, por lo que la aportación que recibiría el trabajador estaría dentro del intervalo de los 973 y 1.000 euros mensuales, dependiendo del porcentaje aplicado.

Una cuestión importante por la que se decidió aplicar este tipo de modalidad contractual en algunos lugares de Europa como son Alemania, Austria, Bélgica, Francia o Italia, es por la caída puntual de demanda de los productos de la empresa, pero como se trata de una situación que se prevé como pasajera a estas empresas, no les sería rentable deshacerse de los trabajadores cualificados, dado que si se optase por el despido la nueva contratación de personal no cualificado supondría unos costes muy elevados, no sólo por su formación sino por el tiempo que tendrían que dedicar para ello, además de la experiencia práctica adquirida que disminuye el tiempo de ejecución de una tarea.

Pero en la economía canaria existen otro tipo de factores que nos indican que este tipo de contratos no son del todo pragmáticos, dado que, si observamos los datos que nos reporta el INE, para esta comunidad nos sitúa en una tasa de desempleados de aproximadamente 258.000 trabajadores, estando esta cantidad ubicada en la pirámide poblacional en la franja de los 25 a 45 años, siendo los sectores de construcción y servicios los más afectados por la crisis.

Al igual que sucede en el resto de los países europeos afectados, los empresarios de la Comunidad Autónoma no se van a deshacer de la mano de obra cualificada, ya sea parcialmente (como oferta nuestro Ejecutivo canario) ni totalmente.

Está a la vista de todos la siguiente pregunta: ¿cómo se sabrá con certeza que una empresa se encuentre en verdaderos problemas para plantearse este tipo de modalidad contractual?

La medida que lanza este Gobierno es bastante alocada, dado que no ha explicado detenidamente a la sociedad canaria cómo se va a estudiar a las empresas para que se puedan acoger a este tipo de modalidad. No ha elaborado un concienzudo estudio en cuáles son los cursos a impartir, en que vamos a formar a esos trabajadores "parciales" cuáles son las necesidades reales de nuestros empresarios.

Como todo lo de nuestra sociedad lo veo a destiempo con muchas lagunas, no sólo por su aplicación, sino por su falta de rigurosidad. La realidad de nuestra sociedad es otra, necesitamos tener expertos trabajadores dedicados al servicio, a un servicio que ofertamos en nuestra planta hotelera, tenemos un grueso importarte de parados en este sector, que debemos formarlos para poder competir con países dónde la oferta turística sea más atractiva. Otro grueso importante de personas más jóvenes lo encontramos en el sector de construcción, ahí tenemos que acudir, en este sector, tenemos que esforzarnos en poner las bases necesarias para poder reconstruir los puestos de trabajo.

Nuestro Ejecutivo tiene que sentar las bases de cual va hacer nuestro crecimiento económico, a dónde va a dirigir nuestra sociedad, no ha aportado un exhaustivo plan dirigido a conocer las demandas de nuestra región, nuestra singular situación, nuestras capacidades.

Sólo espero que este tipo de contrato frene los despidos, pero que lo haga dentro de una severa vigilancia a las empresas, que no se obliguen a los trabajadores acogidos a esta modalidad a realizar horas extras, o se convierta en una simple "argucia" de algún empresario apuntado al carro de la picaresca, para aprovecharse de la situación laboral existente en nuestra sociedad.

 

Pero para más “INRI” nuestro gobierno de Canarias anuncia esta medida a bombo y platillo cuando esta modalidad contractual NO SE PUEDE APLICAR, ya que la CCAA de Canarias no tiene competencias en materia de de trabajo y seguridad social y, en todo caso, sobrepasa las competencias en materia de empleo. Para que este contrato sea de aplicación, el trabajador debe aceptarlo y novar su contrato, no puede suscribir un nuevo contrato y menos hacerlo respecto de uno cuando no puede existir por falta de competencias legislativas en la materia por parte del Gobcan. Además, al tampoco existir competencias en materia de prestaciones, el Gobcan no podría abonar directamente al trabajador cuantía alguna.

 

Pero esto es lo que sufrimos los Canarios, un alto indice de empleo, un gobierno de Canarias muy inestable, con los encontronazos diarios entre el lider de CC y Presidente Don Paulino Rivero y el líder del PP y Vice – Presidente Don José Manuel Soria (reconocido en todo nuestro Archipiélago, por haber dejado secas y unas deudas muy extensas en el Ayuntamiento de Las Palmas de G. C. y el Cabildo Insular)

*Amado Quintana Afonso es diplomado en Relaciones Laborales actualmente estudia cuarto de la Licenciatura de Derecho en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y soy miembro de la Agrupación Local de PSC – PSOE DE TEROR – GRAN CANARIA – CANARIAS.

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Comentarios (8)

  1. Enviado por Jose Felix Barrientos Dominguez el Lun, 29/11/2010 - 17:49.

    Esto hay que hacerlo ya... Es un pequeño paso atrás, para coger carrerilla. 

    El fondo de la cuestión es, trabajar y ganar un poco menos, para poder trabajar todos.

    En general, se tendría mas tiempo para conciliar una vida familiar y llevar a cabo proyectos a nivel personal.

    En el mismo sentido, cayendo la que está cayendo, que halla personas que trabajen mas de 13 horas no tiene ningún sentido y me atrevo a decir, que es una actitud antipatriótica.

  2. Enviado por francisco javier munoz diaz el Mar, 19/10/2010 - 12:22.

    cada dia estoy mas convencido que se a perdido una gran oportunidad .hemos tenido ,y creo que en el desarrollo de la nueva reforma laboral ,se debia avanzar en ese camino

  3. Enviado por José María Blázquez Pérez el Jue, 26/08/2010 - 13:17.

     

    No me parece sensato calcar modelos de relaciones laborales de un país a otro, porque las relaciones laborales obedecen a procesos históricos y socioeconómicos característicos de cada país. Alemania es un país altamente industrializado, muy competitivo en determinados sectores y con un tejido industrial basado en grandes empresas, con procedimientos de organización y ejecución del trabajo de concepción muy distintos a España. Puedo hablar de Alemania porque me unen especiales relaciones personales y afectivas con ese país, al que admiro por su manera de entender la vida. En España el tejido industrial está basado en la pequeña y mediana empresa, es competitiva en muy pocos sectores, como el turismo, su economía es básicamente especulativo-financiera (mercado de valores bursátiles y bancarios basados en el crédito hipotecario) y asentada en monocultivos depredadores sin futuro, como la construcción residencial, con una organización del trabajo y una forma de ser que no tiene nada que ver con Alemania. Además España es un país de pícaros, como todos sabemos, algo consustancial en todas partes -no sólo en España- al subdesarrollo social. Implantar en España un régimen subvencional para cubrir la reducción de horas de trabajo, equivale a implantar un sistema de clientelismo corrupto de consecuencias incalculables. No me extraña que quienes defiendan el llamado contrato alemán sean, precísamente, o los que se apuntan a él de modo oportunista porque no tienen ni idea de qué se trata, o bien los defensores de la pequeña y mediana empresa, concentrados esencialmente en torno al Partido Popular, porque ven en él una fórmula ventajista -falsamente competitiva- al abrigo de la subvención estatal. Yo no estoy de acuerdo con esta patraña. Sí estoy de acuerdo en flexibilizar el mercado de trabajo, pero siempre que se haga con racionalidad y sin perjudicar a los trabajadores. Creo que es bueno para todos facilitar el encuentro entre empresarios y trabajadores, eliminando intermediarios, rigideces y obstáculos jurídicos, pero me niego a institucionalizar nuevas formas de caciquismo basadas en el pillaje, de una u otra forma, de subvenciones públicas. Esto sería nefasto para el país.

     

    Lo que planteas en tu exposición, que ya conocíamos porque es un texto que se ha publicado hace meses en algunos medios locales canarios, no hace sino confirmar lo que acabo de señalar. En mi modesta opinión el Gobierno canario se ha lanzado a la política de ocurrencias, algo que no suele dar buenos resultados, sobre todo a medio plazo. Ocurrencia fué, sin duda, la idea de aumentar el impuesto sobre el tabaco rubio para crear -según ellos- 10.000 puestos de trabajo. Como ocurrencia ha sido tratar de importar el llamado contrato alemán, por cierto sin reparar -al menos inicialmente- que esta es una competencia legislativa exclusiva del Estado.

     

    Las situaciones de reducción de jornada, horarios e incluso suspensión de la actividad laboral, está regulada en nuestro ordenamiento jurídico desde hace muchos años. No hay más que hojear el Estatuto de los Trabajadores y las normas que lo han desarrollado. Hay que reparar que ha sido, precísamente, el sector del automóvil -en el que Alemania es puntera, como sabemos, no sólo en marcas sino en know how industrial- donde un esquema similar al alemán se ha venido utilizando en España, casi exclusivamente para este sector. Ya en 1984 se regularon una serie de modalidades contractuales temporales, como el contrato a tiempo parcial y el de los trabajadores fijos-discontínuos, incluída la regulación de bonificaciones y ayudas de diversa índole para fomentar este tipo de contrataciones. Sin embargo, las crisis económicas y las altas tasas de desempleo siguen volviendo a aparecer, lo que sugiere que la etiología del problema es otra. Marx sostenía que las crisis económicas eran producto del modelo capitalista basado en la superproducción cíclica y saturante de bienes. Otros ven en la desregulación y en la práctica del laissez faire del mercado absoluto y libre el semillero de recesiones periódicas que siempre acaban pagando quienes únicamente poseen como capital la fuerza de su trabajo. Otros aspiran a que un mercado basado en una competencia perfecta traiga las bases para un crecimiento sostenible en el tiempo, sin tener que caer periódicamente en crisis. Otros abogan por la planificación económica e indicativa desde el Estado. Probablemente en todas estas posturas haya algo de razón, porque estamos ante un fenómeno muy complejo, como es el de las relaciones de poder económico basadas en el juego del mercado. No quiero categorizar más sobre estos aspectos, que dejo a la reflexión personal de todos y que cada cuál saque sus propias conclusiones. Pero sí quiero convocaros al análisis de este problema con altura de miras, pensando en el interés general del país y huyendo de la política de ocurrencias o de cálculos electorales estrechos.

     

    La lucha contra el desempleo no se aborda con parches ni con ocurrencias mágicas. Se aborda desde tres vertientes fundamentales: la política educativa (profesional y superior);  la política económica (modelo productivo y empresarial); la política industrial (incluyendo aquí la I+D). Curiosamente tres ámbitos en los que la acción política ha de partir, precísamente, del ejercicio de las competencias exclusivas del Estado, no de las ocurrencias de cualquier ente local o regional, por muy legítimas que sean.

  4. Enviado por AMADO QUINTANA AFONSO el Jue, 26/08/2010 - 12:05.

    OK

  5. Enviado por AMADO QUINTANA AFONSO el Mié, 25/08/2010 - 11:40.

    Otra mentira de nuestro Presidente, Juan Fernando VUELVEEEEE

  6. Enviado por AMADO QUINTANA AFONSO el Mié, 25/08/2010 - 11:40.

    Paulino vende esta idea en el Parlamento de Canarias y resulta que no la puede llevar a cabo

  7. Enviado por AMADO QUINTANA AFONSO el Mié, 25/08/2010 - 11:38.

    CC + PP : DESTRUCCIÓN DE CANARIAS

  8. Enviado por AMADO QUINTANA AFONSO el Mié, 25/08/2010 - 11:37.

    Muy bien explicado, ánimo y a seguir colaborando.

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