Enviado por Juan Domínguez el Sáb, 11/09/2010 - 10:55.
Señor José María, sea usted un poco serio y no haga el ridículo. La reducción de ministerios no es ad infinitum. Consiste en adelgazar algo nuestra Administración sabiendo que dicha acción es sobre todo un pequeño gesto de austeridad.
La política de Defensa se incluiría en Seguridad, y la de Hacienda en Economía.
Unir Ministerios no es "mezclar" políticas como usted trivialmente confunde. La Educación y la Cultura son políticas ligadas y que además lo han estado desde siempre. Según su regla, debería haber cientos de Ministerios. Confunde usted el papel del Ministerio.
Con los 10 Ministerios que propongo quedan todas las prioridades claras, bien relacionadas y con sustento administrativo.
Administración Pública es un todo. Veo que tiene usted problemas de tipo lingüístico también.
Lee un poco el diccionario de la RAE, que lo manejas poco, y el significado de "diplomacia".
Decir que salud y bienestar social son "lo mismo" delata su nivel intelectual.
Espero que seas un particular y no un trol sicario del PSOE, que es un partido más digno que todo eso.
Enviado por José María Blázquez Pérez el Mar, 31/08/2010 - 20:12.
¿Por qué reducir los ministerios a 10 y no a 5 o a 3?. Seamos serios por favor.
Existen ámbitos prestacionales del Estado sin los cuales éste sería irreconocible, como la Sanidad, el Servicio Exterior, la Defensa, la Educación, la Hacienda, la Administración de Justicia, la Seguridad Social, la Función Pública, la Policía, etc. Estas funciones son imprescindibles y permanentes. Ahora bien, cada Presidente del Gobierno, una vez obtenida la confianza parlamentaria para gobernar, conforma su gabinete como mejor cree, no para reducir el gasto, sino para llevar a la práctica de programa de Gobierno. Los ministerios, en un régimen de gobierno de extracción parlamentaria, no se configuran como instrumentos de racionalización del gasto público, sino como herramientas de ejecución de las prioridades políticas del Ejecutivo. Este es un error de concepto en el que muy a menudo se suele caer por quienes ignoran la esencia del régimen político parlamentario de España. La lógica absurda de que reduciendo ministerios se reduce el gasto público nos llevaría al absurdo de que con un ministerio bastaría. No es así: la estructura presupuestaria del gasto público es algo mucho más complejo que el número de ministerios. De hecho cuando se plantea la supresión de un ministerio, en realidad lo que se plantea es la supresión de la política concreta que representa ese ministerio -Igualdad, por ejemplo- porque no gusta ideológicamente o porque se considera una política irrelevante, pero eso tiene muy poco que ver con reducir el gasto público. Podemos suprimir un ministerio, pero a los funcionarios no se los puede echar a la calle, los edificios siguen en pié y los expedientes seguirán necesitando ser tramitados. La propuesta, en mi modesta opinión, es una soberana absurdez.
Hablas de la creación de un ministerio de Diplomacia. La acción exterior del Estado no sólo es diplomática, sino que también incluye la acción consular, que es complejísima y, ahora más que nunca, la acción a través de la llamada Administración Española en en Exterior, constituída por las Agregadurias especializadas en las distintas materias y por entidades como el Instituto Cervantes. Además la defensa y promoción de los intereses de España en el exterior va más allá del simple bilateralismo diplomático clásico, para ampliarse a la acción multilateral en organizaciones intergubernamentales de lo más diversas. Por eso es más riguroso hablar de Asuntos Exteriores o de Relaciones Exteriores.
Del ministerio de Ciencia y Desarrollo Sostenible no fundamentas en qué basas la unión de dos conceptos tan dispares. Salud y Bienestar Social son lo mismo, a no ser que nos ilustres sobre esta diferencia tan sutil. Agricultura y Ganadería son lo mismo y, actualmente, se integran siempre en el concepto de política agrícola. No obstante el Gobierno ha querido hacer del medio físico (Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino) un instrumento neutral sobre el que ejecutar su política en materia ambiental, agrícola y pesquera, en la inteligencia de dejar plena libertad a los agentes económicos que se desenvuelven en estos tres medios físicos, para no intervenir ni regular sus relaciones más allá de lo que permite el ordenamiento de la Unión Europea, contrario como sabemos a las subvenciones y al intervencionismo en la PAC.
Mezclas Administración Pública (en singular, desconociendo que hoy lo que tenemos son Administraciones Públicas, en plural: central, autonómica y local) con Justicia. No entiendo la razón de esta unión.
Y finalmente juntas Educación con Cultura. Tampoco explicas en qué basas esta unión. Yo pienso que la política educativa ha de diferenciarse de la cultural. Educar es formar, mientras que la cultura es un complejo entramado de identidades del pais, creativas y vanguardistas, y la defensa de un patrimonio mueble e inmueble que traspasa nuestras fronteras.
Te olvidas de la política de Defensa y de Economía y Hacienda: ¡NADA MENOS!. Ya me dirás cómo ibas a gobernar tu sin un ministerio de Hacienda, es decir sin Presupuestos y sin recaudación.
Pienso que hay que ser un poquito más serios y rigurosos a la hora de plantear propuestas políticas. Aquí no estamos para discusiones de taberna que no llevan a ninguna parte.
Saludos.
Enviado por ISMAEL AVILA MORENO el Mar, 31/08/2010 - 01:10.
Llevo tiempo pensando que no estamos siendo lo suficientemente austeros, cuando seguimos manteniendo todos los ministerios. Y mas hoy en dia, que aunque parezca mentira, la politica esta muy denostada por los ciudadanos. Y lo que me parece totalmente absurdo, y sin intencion de molestar a nadie, es tener 3 vicepresidencias, pero la del señor Chaves, esa si que creo que esta de mas. En fin el Presidente del Gobierno es el que decide crear o suprimir ministerios, quiero pensar que esta en el camino correcto, pero los ciudadanos no piensan lo mismo, y si de verdad escucha, lo que dice la calle, lo que sentimos los ciudadanos de a pie, ya hubiera suprimido algunos ministerios que hoy por hoy no sirven para nada. Que poco o mucho son un gasto que estamos pagando todos, mientras vemos como hay gente que lo esta pasando mal. Estoy de acuerdo en que es momento de sumar esfuerzos, pero no acosta del contribuyente, que sin culpa alguna esta pagando lo que otros mas poderosos han originado dejandole sin trabajo. Gracias.